Las provincias de la Región Centro consideran que Malasia debe convertirse en una plataforma de negocios para toda la región. En ese sentido, se firmó un convenio de cooperación entre el CFI y la Cámara de Comercio Internacional de Malasia.
En la jornada de la visita sobre la que se ha depositado la mayor expectativa, los gobiernos de las tres provincias y el Consejo Federal de Inversiones, dieron cuenta de las potencialidades de los sectores productivos de Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe ante las autoridades y empresarios malayos y de la región.
En el encuentro institucional fue presidido por Tan Sri Halim Mohammad, titular de la corporación de comercio internacional Matadre. Estuvieron presentes los gobernadores Juan Schiaretti y Hermes Binner y el vicegobernador José Eduardo Lauritto, junto María Isabel Rendón, la embajadora argentina en Malasia. En el amplio salón estaban presentes unos 60 empresarios de distintos rubros, culturas y religiones de distintos lugares.
En este marco, las autoridades malayas y argentinas coincidieron en expresar que sus intereses son comunes: para la Argentina, Malasia puede convertirse en la puerta de entrada a un grupo de países que constituyen cerca de 600 millones de habitantes, con un Producto Bruto Interno combinado que alcanza a los 1.400 billones de dólares; y para el país asiático se trata de una oportunidad para diversificar la capacidad de abastecimiento ante sus vecinos socios comerciales.
El titular del Ente Región Centro de Entre Ríos, José Gómez, aseguró que la ronda de negocios implicó abrir canales directos con importadores y traders (operadores de negocios), pero también profundizar la relación que algunos empresarios que ya vienen desarrollando negocios en Malasia, como es el caso del sector citrícola.
Quien mayor ventaja obtuvo en la ronda de negocios desarrollada en el Marriot Hotel fue el encadenamiento citrícola, ya que de acuerdo a lo expresado por Mariano Caprarulo, presidente de la Cámara de Exportadores del Citrus de Entre Ríos, en los encuentros “encontraron gran predisposición en los importadores. No se trataba de personas free lance, sino de hombres de negocios con consolidada experiencia en la venta de frutas que quieren desarrollar otras variedades de las que nosotros ya tenemos en el mercado malayo”, expresó el empresario.
Entre Ríos está presente en Malasia con la mandarina tipo Murcot, de las que la provincia envía aproximadamente 1.800 toneladas año, como así también unas 200 toneladas de naranja tipo Valencia.
En este marco, adelantó que “todos los importadores tienen interés en visitar Concordia y Chajarí en marzo próximo cuando empiece la zafra para ver y recorrer quintas y empaques, y para trabar relaciones directas con los productores”, dijo el dirigente.
Indicadores de procesos
HAY DATOS INTERESANTES si se quiere advertir hacia dónde va cada economía. En principio, debe citarse que el superávit comercial se muestra enormemente favorable para la Argentina, tanto que llegó a los 434 millones de dólares. Lo relevante es que mientras nuestro país importó desde Malasia 89 millones de dólares, especialmente en tecnología y telefonía, exportó por 523 millones, básicamente en productos vinculados a soja y derivados, cereales y carne aviar, lo que describe la naturaleza de la relación bilateral: materia prima de alimentos o alimentos con bajo valor agregado versus tecnología aplicada.
Por fuera de estas vicisitudes, casi el 70 % de los productos que llegan desde la Argentina para Malasia provienen de la Región Centro, de allí que las expectativas de la misión se orientan a fortalecer los contactos que incrementen el volumen de carne vacuna, de pollos y lácteos –para lo cual se trabaja en sortear las dificultades que generan las prescripciones de la Halal (rito islámico que demanda condiciones específicas con el tratamiento animal) como así también de otros productos con valor agregado que se presentaron el martes.