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Análisis
encuestas:
“ Diagnóstico de los Sistemas Ganaderos de isla en
el Departamento Diamante”.
FUENTE: Agencia de Extensión Rural INTA Diamante
Introducción:
Durante los
últimos meses de 2008 y el primer trimestre del presente año, se hicieron
encuestas personales, a productores agropecuarios del Departamento
Diamante, (grafico Nº1) Provincia de Entre Ríos, y a otros que están en los Departamentos
adyacentes. Particularmente se trabajó con aquellos que dedican parte de sus
recursos y tiempo a la “Ganadería de Islas”, actividad tradicional, pero que en
los últimos años ha visto un fuerte
incremento en lo que hace a: stock de hacienda, aumento significativos en los precios de las
parcelas de tierra tanto para la compra, como así también para el pastaje o arrendamiento. Otro fenómeno es
el aumento en la cantidad de hacienda en
las islas, proceso favorecido por el
importante incremento de la agricultura en la provincia. También favoreció
la permanencia de altas cargas, los
niveles estables del río durante los
últimos 10 años de manera que no se
necesitaron salidas obligadas de la
hacienda. (exceptuando la creciente que se produjo en el Rio Paraná en el
verano de 2007,
cuyo pico máximo fue de 5,83 metros que se registrara el 30 de marzo de 2008, causando enormes pérdidas a la provincia por desaparición física de hacienda).
A continuación se
describen las características sobresalientes de esta actividad y las
particularidades propias de la actividad ganadera en el territorio de islas.
Sistemas
predominantes (poner
gráfico de torta)
Encontramos 3
sistemas elementales, de los cuales el sistema de cría es el que menos
porcentaje representa.
Tradicionalmente el sistema predominante era el engorde ola denominada “veranada”, caracterizada por
el ingreso de novillos en primavera, para ser terminados afines de verano u otoño, aprovechando oferta forrajera estival.
Razas
predominantes:
Hasta el presente
no se ha estudiado cual o cuales son la razas que mejor desempeño productivo
(sea por la mayor ganancia de peso y/o mejores condiciones reproductivas para los sistemas de cría) tienen en la producción
de las isla.
Como resultado de
este estudio, casi el 80 % de los rodeos, presentan tendencia racial británica,
básicamente Aberdeen Angus y Herford, siendo en su mayoría, rodeos pocos
definidos en el tipo racial, presentando cruza de estas dos razas madres.
El 15 %, trabaja
con cruzas británica e Indicas (Brangus y Braford), y especialmente un
productor está “absorbiendo “ su rodeo hacia Aberdeen Angus, con la reposición
de toros de esta última, para diluir con el tiempo el porcentaje de sangre
indica, que da un temperamento agresivo de la hacienda, dificultando el manejo,
agudizado por la falta de instalaciones firmes que hacen muy difícil las tareas
de vacunación, marcado, desparasitado, etc. Esta postura es apuntado por otros
productores, que destacan esta desventaja en el temperamento de los
rodeos, pero sostienen a la vez que son
muy adecuadas para el tipo de ambiente por su alta rusticidad y posibilidad de
producir novillos pesados tipo exportación (más de 500 kg. de peso vivo)
En mínima
proporción, se encuentran sistemas que basan su producción en el engorde y
terminación de novillos Holando, y
podría decirse que es excepcional.
Se puede concluir
que es casi nulo el trabajo de selección y mejoramiento animal que se ha hecho
en la ganadería de isla, pues se ponen de manifiesto ciertos problemas como por
ejemplo la falta de alambrados linderos en buen estado de conservación para la
introducción de reproductores con capacidad de mejorar atributos productivos
y/o sanitarios.
Manejo del
pastoreo
Es conocido que
la división de las superficies ganaderas, con distintas prácticas (pastoreo
rotativo, en franjas diaria, etc.) aumenta la receptividad del campo, de forma
que la hacienda se ve obligada a no seleccionar dentro del pastizal aquellas
especies de mayor palatabilidad, incrementando la producción por superficie. Es
por esto que el “apotreramiento” y el uso de “boyero eléctrico” son herramientas que tienden al mejor uso del pastizal.
Este aspecto, se
ve que el 32% de los productores a
adoptado este sistema, pero la mayoría todavía encuentra limitaciones al uso
extensivo de estas prácticas, argumentando la “falta de operarios capacitados,
y que además no es fácil lograr la aplicación de esto, pues la idiosincrasia
del puestero no lo permite”; otros explican que “debería acordarse con los
vecinos”, pues en algunas porciones de islas existen varios dueños y/o
arrendatarios, de forma que “no se logra ninguna mejora si no es extensivo a
todos”. Algunos intentan hacerlo con los cursos de agua, arroyos y madrejones
que surcan la superficie, de manera que es una división natural.
Es importante
destacar que la mayoría de los productores encuestados (y en algunos casos a
los puesteros), conocen a las
poblaciones vegetales de mayor interés forrajero, no solo identificándola, sino
que la relacionan a una época del año, siendo importante porque para poder llegar a un
pastoreo dirigido hacia aquellos pastos que se encuentren en momento oportuno
(en calidad y cantidad), el “boyero eléctrico”, puede contribuir al mejor
aprovechamiento del pastizal, como acurre con algunos productores que intentan el pastoreo rotativo.
Tecnologías y
mejoras:
La ganadería de
isla, puede caracterizarse como una “reserva in situ del manejo tradicional de
la hacienda”, pues es altamente extensivo. En los sistemas de cría son comunes las
formas clásicas de “yerra”, con volteo de terneros enlazados, donde se los
señala, capa y marca, a veces se los puede desparasitar por boca, o de forma
inyectable. La mayoría de los sistemas no tienen servicio estacionado, pues
solo 5 empresas manejan esta tecnología y realizan ciclo completo; todos
coincidieron en que “no es fácil de lograr, y lo que más incide en la decisión
es la inestabilidad que genera la variación en los niveles del río”. Antes de
la última crecida importante (febrero-marzo 2007) algunos lograron concentrar el servicio en 4
meses, pero debido a la inundación se perdió el ordenamiento logrado al cabo de
7 u 8 años y se volvió al servicio
natural. Otro factor que dificulta la aplicación de esta técnica, es que la
falta de alambrados en buen estado y/o linderos complica el encierre de toros o
no evitan el paso de reproductores vecinos.
Un aspecto a
remarcar es que el 73 % del total de
empresas posee plan sanitario, es decir que este tópico ha sido introducido, y
posiblemente la lucha contra la fiebre aftosa, haya servido para extender los
tratamientos contra las diversas enfermedades de los bovinos. Generalmente
consisten en vacunaciones para la prevención de: Brucelosis, Carbunclo
bacteridiano, IBR, DVB, Leptospirosis, parasitosis externas e internas, Queratoconjuntivitis, etc. Es importante aclarar que todavía existen
productores que carecen de plan, y lo acotan solamente a la vacunación contra
aftosa. Excepcionalmente hay productores que han visto diferencias productivas,
con aplicaciones de nutrientes como es el caso del calcio y el cobre.
Respecto de las
mejoras e infraestructura, salvo dos empresas que poseen instalaciones de
quebracho y en excelente estado, el resto se caracteriza por trabajar con corral, manga, cepo, cargador
todo de maderas blandas, provistas por el bosque isleño de albardones, que abastecen
sauce y el aliso, maderas utilizadas para la confección de la infraestructura.
Esto requiere de mantenimiento casi continuo, por lo menos 1 o 2 veces al año,
dependiendo de la cantidad de veces que se junta hacienda para hacer las tareas
correspondientes. Prácticamente es inexistente productores que se hayan
decidido a complementar el sistema con balanza, elemento de relevante
importancia en la producción ganadera; argumentando que “las inundaciones hacen
casi imposible la introducción de este dispositivo”. La gran mayoría paga
servicio de transporte de hacienda, con las embarcaciones destinadas a este
fin, que en los momentos de crecidas, suele ser un punto crítico debido a la
imposibilidad de atender a las demandas de los productores. Está presente el
caso de 3 empresas (una de Victoria, otra de Santa fe y una de Diamante) las cuales poseen barcos propios y además de
atender a sus necesidades de llevar y traer hacienda hacia sus islas, además
prestan el servicio como barcaza ganadera. Es importante que está posibilidad
le da una plasticidad al sistema ganadero de isla, único, por tener la
autonomía a la hora de sacar animales, sea por terminación, conveniencia
comercial o contingencias ligadas al aumento en el nivel de ríos y arroyos.
¿Qué pasa con
el registro de los índices productivos?
Conocido es, que llevar registros de los acontecimientos
que ocurren en los rodeos es de fundamental importancia, para detectar
falencias que atenten contra la productividad, sean de índole reproductiva, de
manejo, sanitaria, etc.
El 80 % de los sistemas de ciclo completo no conocen
cuáles son los índices de preñez, pariciones y destete, significando que dentro
de los rodeos existen grandes interrogantes, que no pueden abordarse, debido a
la existencia de baches de información. El resto de las empresas tienen un
conocimiento aproximado, que va desde el 50 % al 90 % de preñez, indicando esta
brecha, gran variabilidad en el manejo
existente entre los diferentes sistemas productivos. Los terneros logrados rondan entre el 40% y el
85%, lo que indica las grandes diferencias que existen entre las explotaciones.
Es importante aclarar que no hay una toma de datos sistemática, sino más bien,
son apreciaciones y estimaciones de lo que realmente sucede.
Con los sistemas
de engorde o “veranada”, podemos decir que es similar al punto anterior, aunque
puede resultar más preciso por que, por lo menos se conoce el peso promedio de
los animales que ingresan a la isla, y se sabe cuál es el peso cuando abandonan
la isla, es decir que se saben cuáles son los kilogramos ganados y en un
determinado período. De acuerdo a la información provista por los productores,
coincide en alrededor de entre 300-400 gramos de ganancia diaria de promedio en
el año, lo que representa a 110-140 Kg en el año. Los aumentos diarios
parciales en la época estival manifestados rondan los 800-900 gramos de aumento
diario, lo que deja de manifiesto la potencialidad de engorde que presenta este
ambiente. En este punto existen productores que saben cuándo es la época en que
“echan” los animales a la isla y que período de tiempo pasan, de forma que los
meses de engorde van desde los 8 meses de veranada hasta las 18 meses,
indicando que pasan un verano, la temporada invernal hasta la finalización de
otro verano (en el caso de las cruzas británicas) y hasta los 30 meses en el
caso de animales índicos, con mayor tiempo trascurrido para lograr
terminaciones óptimas.
Mano de obra:
Las labores
ganaderas generalmente son llevadas a cabo por puesteros que viven en la isla,
en muchos casos con las familias y son los encargados de realizar las
recorridas para detectar vacas con sus terneros recién paridos, realizar curas
y desinfecciones, juntar la hacienda en los momentos en que sea necesario.
Especialmente en los rodeos de cría y ciclo completo, existen tareas que precisan mayor cantidad de mano de obra, por
ejemplo al momento en que se capan los terneros, se los marca y se los desparasita. Las
vacunaciones también generan trabajos en los que se precisa conseguir personal.
También se necesitan “alambradores y
changarines” dedicados a la reparación
de mangas y corrales pues necesitan
mantenimiento continuo.
Uno de los
problemas que ven los productores, es que en un futuro no lejano va a ser
difícil conseguir personal para estas labores, por 2 razones básicas:
deben poseer destrezas para el manejo de la hacienda y el caballo; y por otro lado la vida en la
isla implica asumir un despojo de bienes y servicios que mejoran la calidad de
vida, imposible de lograr en el extenso territorio
isleño (electricidad, salud, educación para los hijos, y viviendas precarias,
etc.)
Perdidas de la
última inundación:
Otro dato
encuestado relevante es el número de cabezas totales que perdieron los productores citados y cuáles son las limitantes y acciones que
tuvieron en cuenta para atenuar el problema causado por la creciente.
El número de
cabezas de diferentes categorías que fueron pérdidas, se encuentra en un total
de 1201 cabezas. Recordamos que parte de las empresas encuestadas no pertenecen
al departamento Diamante (29%, departamentos Parana, Victoria y La Capital-S.Fe),
correspondiéndoles 805 animales perdidos
de manera directa. Las perdidas en Diamante hacienden a 396 cabezas de
diferentes categorías,
en 24 islas situadas en dicho departamento.
Un aspecto
interesante que asoma de estas estadísticas es que no existe relación entre las pérdidas de ganado y la antigüedad
con que desempeña la actividad ganadera de islas, cuestión que a priori no se
esperaba, pues en los momentos posteriores a la inundación se escuchaban comentarios relacionados a que existían
mayores pérdidas en aquellos productores novatos y sin experiencia, que
esperaban a que desciendan las aguas y evitar el abandono de las islas. No desechamos esta
hipótesis, pero sí en los datos recolectados no se deja en evidencia esta
falencia.
Citas:
*Informe realizado y facilitado por el Med. Vet. Edgardo
Churruarín, Director General de Ganaderia y Avicultura, Subsecretaria de Producción Animal del a
Provincia de Entre Rios. AFECTACION DE LA GANADERÍA
ARGENTINA POR EL EVENTO NATURAL HIDROMETEOROLOGICO DENOMINADO - "FENOMENO
DEL NIÑO" .
*Comunicación Personal. Prefectura Naval
Argentina, delegación Diamante, Entre Rios.
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